Después de cerrar el momento de retiro de la flota, toca un nuevo muestreo. El kilometraje, el gasto de mantenimiento y el plan de reemplazo deben compartir una misma versión base; si aparece una actualización, conserve la anterior y explique qué cambió. Esperar a que aparezcan fallas concentradas para recién actuar es un punto de detención claro: no continúe con pagos ni entregas hasta completar la corrección y la revisión. Para tramitar el cambio pueden seguirse los pasos previos de la guía de revisión de pedidos de importación. La discusión de responsabilidad y la reparación del vehículo admiten registros paralelos, y el cierre llega cuando ambas finalizan.